"En ningún otro sitio como en Lanzarote están los procesos de creación tan claramente visibles. La isla estimula el comportamiento artístico y una aproximación física a la creación pura."

Brian Eno, 1996

EL FESTIVAL

Creado en 1989

 

El Festival de Música Visual de Lanzarote, creado en 1989 a propuesta del artista Ildefonso Aguilar y bajo el patrocinio del Cabildo de Lanzarote, es un extraordinario evento artístico que se sustenta en la integración de propuestas musicales de vanguardia con diferentes lenguajes artísticos en completa armonía con las especiales características y singularidades de los espacios escénicos naturales de la isla de Lanzarote, como los Auditorios de Jameos del Agua o Cueva de los Verdes.
La perfecta integración de las nuevas músicas y el paisaje volcánico insular despertó, desde el inicio del festival, el interés de músicos contemporáneos como Brian Eno o Michael Brook, entre otros, logrando que este evento se convirtiera, a lo largo de sus trece ediciones consecutivas realizadas entre 1989 y 2002, en uno de los encuentros más atractivos y extraordinarios de las músicas de vanguardias en todo el mundo.
En 2017, tras quince largos años de pausa, el Área de Cultura del Cabildo de Lanzarote rescató esta innovadora propuesta musical tan demandada por residentes y visitantes, marcándose entre sus objetivos, por un lado, recuperar el prestigio y la repercusión cultural que para Lanzarote supone una iniciativa como esta y, por otro, convertirlo en una alternativa artística singular que consolide a la isla como un destino cultural de máximo nivel y con entidad suficiente para atraer a aquellos que pretenden descubrir una experiencia musical única en el contexto de una naturaleza y un paisaje singular como el de Lanzarote.

EL ESCENARIO

Lanzarote

 

Lanzarote es un territorio volcánico de ambientes sutiles e inigualables, albergando espacios extraordinarios para acoger manifestaciones culturales de esta naturaleza. La acción conjunta de los volcanes y la silenciosa labor del campesino lanzaroteño sobre un medio adverso moldearon un paisaje en el que siempre han estado presentes delicados sonidos que pueden ser captados por el espectador atento y emocionado. Así, la composición y la interpretación de las nuevas músicas encuentran en Lanzarote su escenario ideal, fundiéndose en reveladora simbiosis.
A lo largo de las distintas ediciones del Festival, son muchos los espacios naturales y edificios singulares que han albergado los conciertos del Festival, pero son dos espectaculares burbujas volcánicas, acondicionadas como funcionales auditorios, las que se han convertido en sus principales sedes. En los auditorios de Jameos del Agua y Cueva de los Verdes, creados en sendas grutas volcánicas en perfecta simbiosis entre el arte y la naturaleza, todos los sentidos del espectador se aprestan para captar los sonidos más sugestivos e innovadores.
Además de estas dos sedes principales, nuevos espacios escénicos se han ido incorporando para el desarrollo de los conciertos, tales como el Volcán del Cuervo, la antigua cantera de extracciones de ceniza volcánica de la Montaña de Tahíche o los Conventos de San Francisco y Santo Domingo en Teguise, así como la Iglesia de San Ginés o la Playa de El Reducto en Arrecife.